El mercado de pases de River entra en su etapa de definiciones con movimientos clave tanto en la operación de salida como en la búsqueda de refuerzos. Con apenas una semana para el cierre del libro de pases —extensible únicamente si se concreta una venta al exterior—, la dirigencia y el cuerpo técnico de Marcelo Gallardo trabajan a contrarreloj.
El fin de ciclo de Paulo Díaz
A sus 31 años, Paulo Díaz atraviesa su momento más complejo desde su llegada a Núñez hace seis años y medio. Tras más de 200 partidos y múltiples vueltas olímpicas, el defensor chileno ha quedado relegado en la consideración de Gallardo para este inicio de 2026. Su ausencia en el reciente amistoso ante Millonarios fue una señal contundente: el cuerpo técnico no lo proyecta dentro de la rotación defensiva.
La intención del club es encontrarle una salida, ya sea de forma inmediata o en el próximo mercado, para aliviar una de las fichas más altas del plantel y liberar cupos. Si bien el jugador valora su arraigo familiar en Argentina, ya analiza alternativas en mercados como la MLS, Brasil o México para recuperar la continuidad que hoy no tiene en River.
Búsqueda de refuerzos: otra negativa por Prestianni
En el plano de las incorporaciones, las prioridades de River son claras: un marcador central y un extremo. Sin embargo, las gestiones no han sido sencillas. Tras frustrarse las llegadas de Santino Andino y Maher Carrizo, el club realizó un nuevo intento por Gianluca Prestianni.
A diferencia del interés inicial por un préstamo, esta vez River ofreció comprar el 50% del pase al Benfica. No obstante, el club portugués volvió a rechazar la propuesta debido a que el joven de 19 años ha ganado terreno en el primer equipo luso y no consideran su salida en este momento. Con esta puerta cerrada, la dirigencia acelera otras opciones antes de que expire el plazo legal del mercado.







