El paso de River Plate por La Paternal dejó un saldo sumamente negativo que trasciende el resultado deportivo. Juan Portillo, quien había ingresado en el encuentro ante Argentinos Juniors por el Torneo Apertura 2026, sufrió una grave lesión apenas un minuto después de entrar al campo. Lo que en principio generó incertidumbre en el banco de suplentes se transformó, tras los estudios pertinentes, en la peor noticia para el esquema de Marcelo Gallardo.
Los resultados médicos confirmaron que el futbolista, que llegó al club desde Talleres de Córdoba, padece la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Esta afección requiere una intervención quirúrgica y un tiempo de rehabilitación estimado entre seis y ocho meses. De esta manera, el volante queda marginado de toda actividad oficial por lo que resta del año, representando una pérdida significativa para el recambio del plantel.
Ante la gravedad del diagnóstico, el reglamento de la AFA le otorga a River la posibilidad de solicitar un cupo extraordinario para incorporar a un nuevo jugador, al tratarse de una lesión que demanda más de cuatro meses de recuperación. Una vez que la entidad madre del fútbol argentino autorice el pedido, la dirigencia de Núñez contará con un plazo de 10 días para inscribir a un refuerzo, ya sea del mercado interno o del plano internacional.
A pesar de que la baja se dio en la zona del mediocampo, el cuerpo técnico y la directiva analizan utilizar esta ventana para fortalecer otra área del equipo. Debido a la falta de contundencia en los últimos partidos, crece la posibilidad de que el club no busque un reemplazo directo para Portillo, sino que intente sumar un centrodelantero de peso que permita paliar la sequía goleadora que atraviesan los atacantes del conjunto «Millonario».






