La inesperada eliminación de Boca de la Copa Libertadores tras la derrota frente a Universidad Católica en la Bombonera abrió un escenario impensado a comienzos de año: puede haber un Superclásico en el plano internacional. El sorteo de este mediodía en Luque, Paraguay, determinó que River y Boca se podrán cruzar en las semifinales del certamen.
Lo primero que debe pasar para haya un cruce entre los dos colosos del fútbol argentino es que el equipo de La Ribera supere su mano a mano frente a O’Higgins. La ida se jugará en la Bombonera, entre el martes 21 y el jueves 23 de julio (inmediatamente después del Mundial), mientras que la vuelta se jugará en terreno rival a la semana siguiente, del 27 al 29/7.
Si Boca pasa esa instancia, recién ahí entraría a los octavos de final y allí se enfrentaría a Recoleta, de Paraguay. En esa misma instancia, el Millonario esperaría por el ganador de Independiente Santa Fe y Caracas. Si ambos ganan, tendrán un duro duelo de cuartos de final: el Xeneize se mediría ante Bolívar/Gremio o Sao Paulo; y en Núñez esperarían por Independiente Medellín/Vasco da Gama u Olimpia. Si uno gana sus tres mano a mano y el otro, sus dos mata-mata, entonces habrá un Superclásico en la semifinal.
La ventaja que tiene River es que en todos estos cruces define en el Monumental. Haber terminado como el segundo mejor puntero de la fase de grupos solo le quitaría la localía ante Botafogo (el mejor), pero los brasileños llegan por el otro lado del cuadro y por ende solo se verían las caras en una final. En cambio, Boca solo definiría en la Bombonera ante Bolívar (potenciales cuartos de final) o ante Independiente Medellín.
Si llegase a darse el cruce entre los dos colosos del fútbol argentino, sería la segunda ocasión en que esto sucediera en Copa Sudamericana. Casualmente, cuando pasó fue también en semifinales: en 2014, River se impuso por 1-0 en el global gracias al gol de Leonardo Pisculichi en la revancha en el Monumental. Luego, se consagraría campeón al derrotar 2-0 a Atlético Nacional en la final.
