Lo que parecía un acuerdo inminente se ha estancado. La transferencia del delantero colombiano Marino Hinestroza a Boca Juniors sumó nuevos desacuerdos en los últimos días, impidiendo que el jugador viaje a Argentina para la revisión médica y la firma de su contrato.
Según fuentes cercanas a la negociación, el principal punto de conflicto entre Boca y Atlético Nacional radica en el porcentaje de una futura venta del futbolista de 23 años, una diferencia de criterios clave que demora la llegada del primer refuerzo para el equipo de Claudio Úbeda antes del debut en el Torneo Apertura.
El nudo de la plusvalía
La traba central gira en torno al 20% de una futura transferencia:
- La postura de Boca: El Xeneize propone que Atlético Nacional reciba ese 20% únicamente como «plusvalía», es decir, si el jugador es vendido en un monto superior a los 5 millones de dólares.
- La postura de Atlético Nacional: El club colombiano exige que dicho porcentaje sea sobre el monto total de cualquier futura venta, sin importar la cifra final de la operación.
Diferencias salariales y optimismo general
Más allá de la disputa entre clubes, también hay un punto menor de desacuerdo entre Boca y los representantes del jugador respecto a su salario, aunque ambas partes confían en resolverlo pronto.
A pesar de los obstáculos, prima el optimismo en los tres frentes (Boca, Nacional y el jugador) para llegar a un acuerdo en los próximos días y cerrar la operación. Mientras se resuelven estos detalles, Hinestroza continúa entrenando de forma diferenciada en Colombia para mantenerse en forma y estar listo para sumarse al plantel Xeneize.
La llegada de Hinestroza es fundamental para Boca, que busca reforzar su plantel de cara a la temporada 2026, año en el que volverá a disputar la fase de grupos de la Copa Libertadores tras dos años de ausencia.







