La histórica velada UFC Freedom 250, realizada en los jardines de la Casa Blanca y con la presencia de Donald Trump y Melania Trump, dejó una imagen impactante: Ilia Topuria abandonó el octágono sin cinturón, ya sin invicto, y con el rostro completamente desfigurado por las severas lesiones que sufrió tras la brutal paliza de Justin Gaethje.
El combate tuvo un ritmo frenético desde el primer asalto. El peleador estadounidense encontró rápidamente una grieta en la defensa de su rival hispano-georgiano y conectó un uppercut que provocó un corte sobre el ojo derecho. A partir de allí, mantuvo la presión y comenzó a inclinar la balanza a su favor.
Con el correr de los rounds, el daño se hizo cada vez más evidente. Los impactos llegaron repetidamente a la cara de Topuria, quien empezó a mostrar dificultades para reaccionar y mantener la distancia. Desde la esquina ya seguían con preocupación el deterioro físico del campeón. Durante una pausa, el entrenador Javi Climent le consultó: “¿Puedes ver?”. La respuesta encendió todas las alarmas: “No veo casi nada”.
La tercera vuelta profundizó el castigo. Un nuevo ataque de Gaethje agravó una situación que ya era delicada, mientras las imágenes difundidas en redes sociales exhibían un cuadro impactante: sangre en el rostro, cortes visibles en distintas zonas y una inflamación que prácticamente cerró uno de sus ojos.
💢 ESTE COMBATE PASARÁ A LA HISTORIA 💢
🏆 NUEVO CAMPEÓN 🏆
Después de un brutal combate, 🇺🇸 @Justin_Gaethje se lleva la mejor victoria de su vida en la Casa Blanca #UFCWhiteHouse | Estamos en vivo por @PPlusDeportes | Presentado por @cryptocom @RamTrucks pic.twitter.com/WBuOtG0C8v
— UFC Español (@UFCEspanol) June 15, 2026
Antes del quinto round, la esquina tomó una decisión determinante. Su hermano Aleksandre Topuria solicitó la revisión médica al considerar que no estaba en condiciones de seguir peleando: “Hay que llamar al doctor porque no ve nada”. Tras la evaluación correspondiente, los médicos determinaron que no podía continuar. La UFC activó entonces el protocolo sanitario y dispuso su traslado en ambulancia a un hospital de Washington D.C. para realizar estudios y controles más exhaustivos.
En la conferencia de prensa posterior, Dana White describió el estado del excampeón con crudeza: “Está en el hospital hecho un desastre. Mis planes para él son que vaya a casa y descanse, que tome su tiempo. Esta noche fue una noche dura para él”. Además, señaló que existía la posibilidad de una fractura en el hueso orbital.
Más allá de la derrota, la pérdida del cinturón y de millones de dólares, la pelea dejó secuelas físicas visibles. Cortes, hematomas e importantes signos de inflamación contrastaron con la imagen habitual de un competidor que había llegado invicto al combate y que hasta entonces mantenía un recorrido perfecto dentro de la organización.

El peleador español está aún en un hospital de Washington donde se le están realizando pruebas. Dana White afirma que tiene “un hueso orbital roto” del ojo.