El legendario exdelantero brasileño no escatimó en elogios para el capitán de la Selección Argentina y lanzó un contundente mensaje al mundo del fútbol, exigiendo que se termine la discusión sobre quién es el máximo exponente de todos los tiempos.
El histórico debate futbolístico sobre quién merece la corona del mejor de la historia sumó un veredicto de un peso indiscutible. Ronaldo Nazário, dos veces campeón del mundo con Brasil y uno de los atacantes más formidables que conoció este deporte, dejó de lado la histórica rivalidad entre la Verdeamarela y la Albiceleste para poner a Lionel Messi en el escalón más alto de la eternidad.
Tras la estelar actuación del astro rosarino en el estreno de Argentina en la cita mundialista, el «Fenómeno» fue categórico al analizar su vigencia. «Es hora de que el mundo deje de esconderse y acepte el hecho de que es el mejor de todos los tiempos», sentenció la leyenda brasileña, buscando poner punto final a las constantes comparaciones que dividen las aguas en el ámbito internacional.
Admiración total por encima de la rivalidad
Lejos de cualquier chovinismo, Ronaldo argumentó su postura basándose en la constancia y el impacto que el actual futbolista del Inter Miami generó en el juego durante las últimas dos décadas. «Lo que hace en la cancha desafía toda lógica. Verlo jugar a este nivel, con la tranquilidad y la lucidez que lo hace, es un privilegio absoluto para cualquiera que ame el fútbol», profundizó el exjugador del Real Madrid y Barcelona.
Ronaldo también hizo hincapié en el despliegue colectivo de la Selección comandada por Lionel Scaloni, señalando que el plantel argentino entendió a la perfección cómo arropar a su máxima figura. Sin embargo, remarcó que, a fin de cuentas, es el propio «10» quien termina rompiendo los esquemas: «Argentina tiene un gran equipo, pero él sigue siendo el factor diferencial. A su edad, mantiene una mentalidad ganadora que lo separa del resto».
Un veredicto que recorre el planeta
Las palabras del «Fenómeno» no tardaron en repercutir en los principales portales deportivos del mundo. Su testimonio se suma al de un sinfín de entrenadores —como el propio Vladimir Petkovic tras el duelo ante Argelia— y exfutbolistas que coinciden en que la jerarquía y el legado del capitán argentino ya trascendieron cualquier camiseta, consolidándolo como una leyenda unánime del deporte rey.
