La racha histórica de la Selección Argentina de rugby seven en suelo canadiense llegó a su fin de la manera más inesperada. En el inicio del Seven de Vancouver, el equipo dirigido por Santiago Gómez Cora tropezó ante Australia por un ajustado 17-15, en un encuentro donde la efectividad en las conversiones fue el factor determinante que impidió, al menos, rescatar un empate.
Un inicio de ida y vuelta
El partido comenzó con el sello característico de los argentinos: presión alta y velocidad. Al minuto de juego, Luciano González apoyó el primer try de la mañana, pero el propio «Lucho» no pudo concretar la conversión, dejando el marcador 5-0. La respuesta oceánica fue inmediata; Josh Turner igualó las acciones apenas sesenta segundos después y Dietrich Roache no falló su patada, dando vuelta el resultado para los australianos.
Antes del descanso, la paridad volvió al tablero gracias a una conquista de Santiago Álvarez. Sin embargo, la fortuna esquivó nuevamente a los pateadores argentinos: González falló su segundo intento a los postes, lo que permitió que Australia se mantuviera a tiro. Sobre el cierre de la primera etapa, Jayden Blake comenzó a inclinar la balanza con un try que le devolvió el liderazgo a los de amarillo.
El dominio oceánico y la reacción tardía
En el complemento, Australia logró ampliar la ventaja nuevamente por intermedio de Blake, quien firmó su doblete para poner el tanteador 17-10. Argentina buscó con desesperación romper la sólida defensa rival, pero las imprecisiones en el manejo demoraron la remontada. Recién a falta de un minuto para el final, el juvenil Santino Zangara logró filtrarse para apoyar el try de la esperanza, dejando el partido 17-15. La responsabilidad del empate recayó en Santiago Vera Feld, pero su envío a los palos se fue desviado, sentenciando la caída nacional.
El fin de una hegemonía de cuatro años
Esta derrota tiene un peso estadístico demoledor: Los Pumas 7s arrastraban una racha de 23 victorias consecutivas en este torneo, donde se consagraron campeones en las últimas cuatro ediciones de manera ininterrumpida. Para encontrar el último traspié albiceleste en Vancouver había que remontarse al año 2020, cuando cayeron ante el anfitrión Canadá en la fase de grupos.
El camino a la recuperación
Pese al paso en falso, el seleccionado argentino no tiene tiempo para lamentos. El ajustado calendario del circuito mundial los obliga a dar vuelta la página rápidamente, ya que deberán afrontar dos compromisos de altísima exigencia este mismo sábado por la noche ante potencias como Fiyi y Francia, con la obligación de sumar para mantener vivas las chances de clasificación a los cuartos de final.
