Lionel Messi volvió a demostrar su grandeza tanto dentro como fuera de la cancha en el Mundial 2026. Tras la sufrida clasificación de la Selección Argentina a los octavos de final al vencer 3-2 a Cabo Verde en el Hard Rock Stadium, el capitán albiceleste protagonizó un gran gesto en la zona mixta: se tomó el tiempo para sacarse fotos y firmar autógrafos con varios futbolistas del conjunto africano que lo esperaban con admiración.
«Me pidieron la camiseta, todo… Adentro de la cancha, me cagan a patadas, ja», bromeó el «Diez» ante la prensa sobre el asedio de sus rivales durante el partido. El astro rosarino fue la figura indiscutida del encuentro, abriendo el marcador para alcanzar el récord histórico de 20 goles en Mundiales y participando activamente en los otros dos tantos, enviando los centros que terminaron en el festejo de Lisandro Martínez y en el gol en contra de Diney.
Autocrítica y el valor de la pelota parada
A pesar de la alegría por el triunfo, Messi mantuvo los pies sobre la tierra y analizó con crudeza el rendimiento del equipo de Lionel Scaloni. «Sabíamos que iba a ser un partido muy duro. No por algo este equipo no había perdido con España y Uruguay. Hicimos lo más difícil, que fue encontrar el primer gol, y pensamos que a raíz de eso íbamos a encontrar nuestro juego. Fue todo lo contrario: perdimos la pelota, nos metimos atrás y no pudimos presionar bien», confesó el capitán argentino.
Sin embargo, el delantero destacó un factor clave que terminó destrabando el pasaje a la siguiente ronda: la efectividad en las jugadas preparadas. «Lo viene demostrando hace mucho esta Selección: compite y va a competir hasta el final. Hoy tuvimos la importancia de la pelota parada, que por ahí no veníamos convirtiendo. Lo venimos trabajando hace tiempo, tanto en ofensiva como en defensiva. Tenemos buenos cabeceadores, gente que va bien arriba, y hoy lo pudimos aprovechar», remarcó la «Pulga».
Próxima parada: Egipto en Atlanta
Con el boleto sellado a los octavos de final, el vigente campeón del mundo ya conoce a su próximo rival en el camino hacia la defensa del título. Argentina se medirá ante Egipto, seleccionado que viene de eliminar a Australia en una definición por penales. El trascendental cruce se disputará el próximo martes 7 de julio a las 13:00 (hora argentina) en la ciudad de Atlanta.







