Se terminó la gran aventura sobre césped para Juan Manuel Cerúndolo. En un partido de alta intensidad y cambiante, el tenista argentino se despidió en los cuartos de final del ATP 250 de Eastbourne tras caer ante el británico Samuel, la gran sorpresa y revelación del certamen.
A pesar de la derrota, el menor de los hermanos Cerúndolo cierra una semana sumamente positiva que le sirve como una preparación inmejorable de cara al cuadro principal de Wimbledon.
Un partido de rachas que se escapó en los detalles
El encuentro fue una auténtica batalla de estilos sobre la superficie más rápida del circuito. Cerúndolo intentó imponer su habitual solidez desde el fondo de la cancha y su juego táctico, pero se topó con un rival que estuvo sumamente inspirado y empujado por el público local.
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El desarrollo: El británico Samuel hizo daño con su servicio y se mostró muy agresivo en las devoluciones, quebrando en momentos clave para inclinar la balanza a su favor.
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La resistencia: Aunque el argentino batalló y buscó variantes para revertir el dominio del europeo, la efectividad de la revelación del torneo en los puntos de quiebre terminó sentenciando la historia.
Balance positivo y la mira puesta en La Catedral
Más allá del trago amargo que significa quedar a las puertas de las semifinales, el balance para «Juanma» es ampliamente favorable. Sumar victorias y rodaje sobre césped —una superficie históricamente esquiva para los tenistas sudamericanos— le otorga una inyección de confianza fundamental.
Sin tiempo para lamentos, el argentino ya arma las valijas para trasladarse a Londres, donde pondrá toda su energía en los entrenamientos previos a Wimbledon, el tercer Grand Slam de la temporada, con el objetivo de trasladar este buen nivel al torneo más prestigioso del mundo.







