El tenis argentino sumó una gran sonrisa sobre hierba. En la antesala del tercer Grand Slam del año, Thiago Tirante se dio un gran gusto al debutar con una sólida victoria en el ATP 250 de Eastbourne. El tenista platense, actual número 54 del ranking mundial, derrotó con autoridad al británico Hamish Stewart por 7-5 y 6-2 en un partido donde su servicio fue la principal arma para destrabar el encuentro.
El triunfo tiene un valor extra para el joven de 25 años, ya que inicialmente iba a medirse ante Jacob Fearnley pero debió adaptarse rápido al cambio de rival de último momento.
Las claves del debut de Tirante:
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Sólido desde el saque: El platense firmó una planilla espectacular con 10 aces y un arrollador 93% de puntos ganados con su primer servicio (28 de 30). Esta efectividad le permitió jugar con total tranquilidad y trasladarle toda la presión al jugador local.
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Efectividad máxima: A diferencia de lo que suele costar la adaptación a esta superficie, Tirante se mostró sumamente fino en los momentos determinantes, capitalizando las tres oportunidades de quiebre que generó a lo largo de la hora y 16 minutos de juego.
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Inyección de confianza para Wimbledon: Tras su gran paso por el polvo de ladrillo de Roland Garros, arrancar la gira de césped con este nivel de solidez en los impactos y en los desplazamientos estira sus buenas sensaciones de cara al cuadro principal en la Catedral del tenis.
Con el pase a los octavos de final asegurado, el tenista argentino buscará seguir sumando rodaje, ritmo y victorias en las exigentes canchas de Devonshire Park.







