El tenis suele regalar historias de giros inesperados, y la de Marco Trungelliti en el ATP 250 de Eastbourne fue una de ellas. El santiagueño (actual 141° del ranking mundial) se había quedado a las puertas del cuadro principal tras caer en la última ronda de la clasificación. Sin embargo, la fortuna le sonrió a medias: entró al torneo como «perdedor afortunado» (lucky loser) en reemplazo del lesionado canadiense Denis Shapovalov.
Ya en el césped del cuadro mayor, el argentino protagonizó un verdadero partidazo frente al local Jack Pinnington Jones (235°), una de las jóvenes promesas británicas invitadas por la organización. A pesar de batallar durante más de dos horas y media y de estar muy cerca de llevarse el triunfo, Trungelliti terminó cayendo de forma ajustada por 6-7 (5), 6-4 y 7-6 (5).
Un desenlace para el infarto en el tie-break
El encuentro fue una batalla de quiebres y paridad absoluta. Tras repartirse los dos primeros sets, todo se definió en un tercer parcial dramático. Trungelliti mostró su habitual templanza para levantar momentos críticos, pero el empuje del británico y el apoyo del público local terminaron inclinando la balanza en el tie-break decisivo. El santiagueño estuvo a solo un par de puntos de meterse en los octavos de final, pero los detalles quedaron en manos de Pinnington Jones.
A pesar de la lógica frustración por el resultado final, esta experiencia en Eastbourne le deja un buen rodaje en una superficie tan compleja como el césped, sirviéndole de preparación ideal de cara a su próximo gran objetivo: la clasificación para el cuadro principal de Wimbledon.







