El tenista argentino Román Burruchaga denunció amenazas de muerte dirigidas a él y a su familia antes de disputar la semifinal del Challenger de Rosario, que ganó 6-3 y 6-3 ante el taiwanés Chun-Hsin Tseng.
La denuncia fue radicada en la Comisaría 17ª de Santa Fe tras recibir mensajes intimidatorios por WhatsApp desde un número extranjero. Los textos incluían amenazas directas, referencias a datos personales y familiares, y una fotografía de una mano sosteniendo un arma de fuego.
La Policía desplegó un operativo inmediato, dispuso custodia para Burruchaga y reforzó la seguridad en el club. La Fiscalía quedó a cargo de la investigación, mientras se analizan las capturas de pantalla y el material recibido. Los autores permanecen identificados como NN.
A pesar del incidente, Burruchaga disputará la final del torneo este domingo ante Camilo Ugo Carabelli con un premio total de 225.000 dólares. En la otra semifinal, Carabelli venció a Juan Manuel Cerúndulo. Este caso no fue un hecho aislado dentro del certamen. Días atrás, el tenista español Nikolas Sánchez Izquierdo también denunció amenazas similares de presuntos apostadores antes de su partido de octavos de final, lo que obligó a que el encuentro se jugara sin público y con custodia policial.
Las autoridades confirmaron que se mantendrán las medidas de seguridad mientras persista el riesgo y que cualquier novedad será comunicada a la Fiscalía. El episodio volvió a encender las alarmas sobre la presión ilegal y las amenazas vinculadas a las apuestas en el circuito profesional.
