El tenis argentino vuelve a quedar bajo la lupa por un caso de doping. La Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) anunció la suspensión provisional de Romeo Arcuschin, luego de detectar una sustancia prohibida en un control realizado en el circuito ITF. De esta manera, la medida rige mientras se desarrolla el proceso disciplinario.
Según informó el organismo, el jugador fue notificado el 16 de febrero de 2026 por una presunta infracción al Programa Antidopaje del Tenis. La acusación encuadra en los artículos 2.1 y 2.2 del reglamento, que sancionan tanto la presencia de una sustancia vetada como su eventual uso sin autorización terapéutica.
El episodio se originó el 15 de diciembre de 2025, durante el M15 de Lima. Allí se le practicó un control de rutina y la muestra fue dividida en frascos A y B, tal como marca el protocolo habitual en este tipo de competencias del circuito ITF.
El análisis inicial arrojó la presencia de metabolitos de estanozolol en la muestra A. Más tarde, el 23 de febrero de 2026, la contraprueba confirmó el resultado al ratificar el hallazgo en la muestra B, dejando firme el resultado adverso.
El estanozolol integra la categoría S1.1 (Agentes Anabólicos) del listado 2025 y está considerado como sustancia “no especificada”. En estos casos, la normativa contempla una suspensión provisional obligatoria, sin margen para una decisión discrecional inicial.
Desde la fecha de notificación, el bonaerense no puede competir, entrenarse ni siquiera asistir a torneos organizados por la ATP, la ITF, federaciones nacionales o los Grand Slam. La inhabilitación es total mientras se define el caso.
El juvenil, que había alcanzado el puesto 1802 del ranking ATP en noviembre de 2025, puede apelar ante el presidente de un tribunal independiente, aunque hasta ahora no presentó ningún recurso. El proceso recién comienza y la sanción definitiva aún está abierta, en un nuevo episodio incómodo para el tenis nacional.
La noticia se da apenas días después de conocerse la suspensión de Leonardo Aboian, otro tenista argentino. En su caso, la suspensión no fue por doping sino por arreglo de partidos. El marplatense recibió una suspensión de seis años y nueve meses luego de reconocer 30 violaciones al Programa Anticorrupción, además de asumir una multa de 40 mil dólares impuesta por la Agencia Internacional de Integridad del Tenis.






