Unión se juega mucho más que tres puntos el próximo lunes en Liniers. No solo por la clasificación, sino porque también deberá romper una racha que ya lleva más de ocho años sin ganar en Linier. La última vez fue en noviembre de 2017. Ganó 2-0, con Madelón en el banco y un equipo que todavía hoy se recuerda de memoria.

Arriba: Zabala, Damián Martínez, Castro, Bruno Pittón, Gómez Andrade y Bottinelli. Agachados: Soldano, Mauro Pittón, Gamba, Fragapane y Acevedo.
Aquella noche en Liniers Unión formó con una base sólida y ganó con goles de Franco Soldano y Lucas Gamba, en un equipo que empezaba a dejar atrás la pelea por la permanencia para ilusionarse con más, y en ese momento después de ese triunfo, quedar como escolta de Boca.
Con el correr de los meses, ese grupo terminó consiguiendo la clasificación a copas internacionales, en una de las campañas más recordadas del ciclo Madelón.

Desde entonces, el tatengue volvió tres veces a esa cancha y no pudo repetir la hazaña, apenas rescató un empate y sufrió dos derrotas contundentes. Y el presente tampoco ayuda. El equipo llega golpeado, con dos caídas consecutivas y obligado a sumar para meterse entre los ocho.
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Otro dato que preocupa está en los números fuera de casa. A diferencia del año pasado, Unión no logra hacerse fuerte como visitante, se le escaparon partidos que tenía controlados y dejó puntos en el camino que hoy lo condicionan.
Fuente: El Litoral







