En medio de su mejor presente futbolístico con la camiseta del «Tatengue», Julián Palacios encendió una luz de alerta respecto a su condición física. Tras el intenso duelo ante Boca, el volante de 27 años rompió el silencio en Unión Play para dar detalles sobre la dolencia que lo aqueja y cómo trabaja para no perderse los próximos compromisos.
La molestia en el cuádriceps: «Sentí un dolor en la pierna»
El futbolista explicó que el inconveniente surgió en el tramo final del último partido: “En una de las últimas jugadas antes de salir (vs. Boca) sentí un dolor en la pierna». A pesar del susto inicial, el jugador llevó algo de tranquilidad al cuerpo técnico de Leonardo Madelón tras someterse a chequeos médicos: «Gracias a Dios me hice estudios y no salió nada”.
Sin embargo, Palacios reconoció que la zona aún no está al cien por ciento: “Por ahí siento un poco pesado el cuádriceps, pero lo estamos tratando y pensamos llegar lo mejor posible para el equipo”. Esta pesadez muscular es el foco principal del cuerpo médico, que busca evitar que una sobrecarga derive en una ruptura fibrilar, especialmente considerando la alta intensidad que pregona el equipo.
El esfuerzo detrás de su nivel
Esta complicación física llega en un momento de plenitud para el mediocampista, quien atribuye su rendimiento a una preparación rigurosa: “Hace cinco años que vengo entrenando doble turno”, confesó. Esa constancia es la que hoy le permite destacarse en las estadísticas, tras un semestre donde el gol y la asistencia le eran esquivos.
Polémica y autocrítica
Más allá de lo físico, Palacios no ocultó su malestar por el arbitraje ante el Xeneize y la posterior difusión de los audios del VAR: “Lo escuché cinco segundos y lo saqué porque me dio vergüenza”, disparó. Pese al dolor por el fallo, el volante remarcó la necesidad de «girar rápido la página» para centrarse en el objetivo de clasificar entre los ocho mejores y pelear el campeonato en el «mata-mata».
