El inicio de la pretemporada empezó a marcar definiciones en Unión y no todas son alentadoras para algunos futbolistas. Tomás González y Daniel Juárez aparecen fuera de la consideración de Leonardo Madelón y su continuidad comienza a quedar seriamente en duda.
Ambos retornaron de sus respectivos préstamos en Arsenal y Gimnasia (J), respectivamente, y comenzaron a trabajar el pasado viernes en el predio, pero, según pudo saberse, no forman parte de los planes del cuerpo técnico. Ante este escenario, en el club ya se analiza el camino a seguir.
No es un dato menor que tanto Rayo como Pajarito ya salieron en varias oportunidades a préstamo y para que esa alternativa se repita deberían renovar sus contratos, los cuales vencen en diciembre. A esta altura, toma fuerza la posibilidad de acordar una rescisión de común acuerdo, lo que les permitiría quedar libres.
Desde lo institucional, la situación no deja de ser incómoda: Unión perdería patrimonio, aunque la realidad marca que ninguno logró consolidarse ni ganarse un lugar. Casos que recuerdan a inversiones fallidas, con desenlaces similares al de Ezequiel Cañete, quien también terminó su ciclo sin dejar rédito deportivo ni económico.
En lo inmediato, podrían quedar fuera de la delegación que viaje a Uruguay, una señal clara que aceleraría las decisiones en torno a sus futuros. La última palabra la tendrá la nueva dirección deportiva, que deberá definir cómo cerrar estos frentes en un mercado que empieza a exigir resoluciones rápidas.







