El delantero de Unión dialogó tras el 1-1 frente a Deportivo Riestra en el Guillermo Laza. Apuntó a la pelota parada como un aspecto clave a corregir, valoró la reacción del equipo para lograr el empate y se refirió al tremendo remate desde mitad de cancha con el que casi descoloca a Arce.
Unión rescató un punto de su visita a Deportivo Riestra por la Liga Profesional tras igualar 1-1 en el Guillermo Laza. Luego del encuentro, Cristian Tarragona enfrentó los micrófonos de la prensa y dejó sus impresiones sobre un partido durísimo, marcado por el roce físico y las pocas grietas en la defensa rival.
«Manejamos gran parte del partido, circulamos bien la pelota, pero nos costaba encontrar esa profundidad que queríamos para lastimar. Ellos cuando no tenían la pelota se tiraban con línea de cinco, con los tres centrales bien metidos en el área, y era muy difícil entrar por dentro», explicó el atacante santafesino sobre las dificultades tácticas del encuentro.
Uno de los puntos en los que más enfatizó Tarragona fue en la pelota parada, jugada que le costó el gol en contra al inicio del segundo tiempo: «Otra vez nos juega una mala pasada la pelota parada. Es algo que tenemos que seguir corrigiendo, lo venimos hablando hace un montón de tiempo y no nos puede dejar afuera de todo. Nos vamos con mucha bronca, queríamos los tres puntos».
Pese al mal sabor de boca por no haber ganado, el delantero destacó la leve mejoría en el rendimiento colectivo: «Dejamos otra imagen respecto al partido anterior. Si el 100% no alcanzaba, había que dar el 110% o el 120%. Hay que seguir insistiendo, queda otro partido muy importante para nosotros».
La jugada colectiva del empate y el zapatazo desde el medio
Tarragona también se refirió al gol de la igualdad convertido por Tobías Rubio tras una buena maniobra asociada por la banda: «Cuando manejamos la pelota e intentamos jugar, somos un equipo que puede lastimar. Obviamente que yo siempre quiero hacer goles, pero todos estamos para llevar al equipo a ganar. Es muy importante que cuando uno no puede, aparezcan otros compañeros».
Por otra parte, fue consultado sobre la maniobra del segundo tiempo en la que intentó sorprender al arquero Ignacio Arce desde casi 50 metros: «Lo miré todo el partido, lo conozco. Pero bueno, nunca me quedaba la pelota servida para poder patear hasta que justo me quedó una ahí… casi casi entra, así que hay que seguir intentando».
La ilusión de la clasificación y el saludo a las madres
De cara a la recta final del torneo y las matemáticas para entrar a los playoffs, Tarragona se mostró cauto pero optimista: «Los números están ahí y puede pasar cualquier cosa. Nosotros seguiremos apuntando a entrar dentro de los ocho. Hablar de presión es otra cosa; nosotros tenemos que agradecer al fútbol y a Dios que nos dio la posibilidad de hacer este deporte. Hay que seguir trabajando y corrigiendo las cosas que hacemos mal».
Para cerrar, el atacante mandó un mensaje especial a la parcialidad tatengue y a la familia: «Agradecerle al hincha por seguir bancando y un feliz día de la madre para todas las mamás».
