Tomás González tendrá su prueba de fuego en Unión. La Serie Río de La Plata aparece como un escenario clave para que el extremo se juegue sus fichas y demuestre que puede pelear un lugar en el plantel que conduce Leonardo Madelón.
La decisión no es casual ni improvisada. Las dificultades para reforzar el puesto obligaron a mirar hacia adentro. Lanús rechazó el pedido de préstamo por Lucas Besozzi, una gestión que no prosperó y dejó a Unión sin una de las alternativas que tenía en carpeta para sumar desequilibrio por afuera. En ese contexto, el DT resolvió llevar a Rayo González a Uruguay y darle minutos de competencia.
Madelón ya lo venía observando, pero ahora el desafío será distinto. La Serie Río de La Plata funcionará como un examen futbolístico, donde el cuerpo técnico evaluará su rendimiento, su impacto en partidos exigentes y su capacidad para transformarse en una opción concreta dentro del plantel.
González es patrimonio del club y conoce el recorrido. Si bien en los últimos años le tocó salir en varias oportunidades a la Primera Nacional, en cada una de esas experiencias logró continuidad, aportó desequilibrio y mostró regularidad, virtudes que hoy vuelven a ponerlo en el radar.
La pregunta que sobrevuela en Unión es clara: ¿llegó el momento de que Tomás González se quede definitivamente? La respuesta empezará a escribirse en Uruguay. Con la pelota en los pies y el respaldo de haber rendido cuando tuvo rodaje, el extremo sabe que esta vez no es una más: se juega su lugar en el Tate.
