El nombre de Maizon Rodríguez volvió a instalarse con fuerza en el mercado de pases. Según diferentes versiones surgidas desde Avellaneda, el extremo uruguayo tendría prácticamente acordadas sus condiciones contractuales para transformarse en jugador de Independiente, aunque todavía resta la parte más compleja de la operación: el entendimiento entre los clubes. Y allí aparece Unión con una postura inamovible.
La dirigencia rojiblanca dejó en claro en los primeros contactos que solamente está dispuesta a desprenderse del 50% de la ficha que posee por una cifra cercana a los dos millones de dólares, un monto que por ahora aparece muy lejos de las pretensiones económicas del conjunto de Avellaneda.
Una inversión que Unión quiere recuperar
La posición de Unión tiene una explicación clara. En enero de este año, el club realizó una importante apuesta económica al adquirir el 50% de los derechos económicos del futbolista a Juventud de Las Piedras por 825.000 dólares.
Sin embargo, la operación todavía genera dolores de cabeza en Santa Fe, ya que existen cuotas pendientes de pago correspondientes a aquella transferencia.
Por eso, la dirigencia entiende que una eventual venta debe representar una ganancia importante y, al mismo tiempo, permitir cancelar compromisos económicos asumidos con el club uruguayo.
El jugador analiza un cambio de aire
Mientras tanto, Rodríguez observa atentamente el desarrollo de las negociaciones. El futbolista vería con buenos ojos una salida hacia Independiente, una posibilidad que le permitiría dar un salto dentro del fútbol argentino y ganar mayor exposición en una institución de relevancia continental.
Sin embargo, el acuerdo personal no alcanza para destrabar una operación que hoy parece atravesar una importante diferencia económica entre las partes.
Un jugador que fue de menor a mayor
Desde su llegada a Unión, el extremo uruguayo mostró condiciones que despertaron expectativas. En la temporada 2026 disputó 20 partidos oficiales entre Torneo Apertura, playoffs y Copa Argentina, marcando un gol y aportando dos asistencias.
A eso se suman los 13 encuentros que había jugado durante el segundo semestre de 2025, cuando comenzó a adaptarse al fútbol argentino y a ganarse un lugar dentro de la estructura del equipo.
