Unión tendrá este sábado una oportunidad para recuperar terreno en el Torneo Clausura. Desde las 14.30, visitará a San Lorenzo en el estadio Pedro Bidegain, en un partido donde el equipo de Leonardo Madelón no solo deberá enfocarse en sus propias virtudes, sino también aprovechar un escenario que, en la previa, aparece favorable.
El Tatengue llega después de una derrota inesperada como local ante Central Córdoba, que se impuso 2-1 en el 15 de Abril. Antes de ese traspié, Unión había conseguido una importante victoria por 2-1 frente a Lanús, en el encuentro pendiente de la segunda fecha. Ahora tendrá enfrente a un rival que atraviesa una realidad mucho más compleja.
San Lorenzo, entre la crisis y la falta de paciencia
El conjunto dirigido por Néstor Gorositotodavía no logró encontrar el rumbo. Pipo asumió en un contexto complicado y los resultados no aparecieron: lleva cinco partidos al frente del equipo y solamente consiguió una victoria, frente a Gimnasia de Mendoza, en el Nuevo Gasómetro, por la segunda fecha del Clausura.
Además, San Lorenzo llega al encuentro con dos derrotas consecutivas: primero cayó ante Central Córdoba en Santiago del Estero y luego sufrió un golpe todavía más duro al perder como local el clásico frente a Huracán.
La derrota ante el Globo tuvo un condimento especial: San Lorenzo volvió a perder un clásico en el Nuevo Gasómetro después de 25 años, situación que profundizó el malestar de los hinchas.
El clima se volvió todavía más tenso durante la semana, cuando integrantes de la barra se hicieron presentes para «hablar» con el plantel. A esto se suma una profunda incertidumbre institucional y un equipo que perdió futbolistas importantes durante los últimos mercados de pases, reduciendo considerablemente su jerarquía.
El reloj, un aliado para Unión
En este contexto, el tiempo puede convertirse en uno de los principales aliados de Unión. San Lorenzo ganó apenas uno de sus últimos 11 partidos, considerando todas las competencias que disputó. La falta de resultados, el golpe del clásico y el contexto institucional hacen presumir que el margen de paciencia será muy reducido.
Por eso, si Unión logra sostener el partido equilibrado y evita quedar rápidamente en desventaja, la presión puede trasladarse progresivamente hacia el conjunto local. Cada minuto sin poder imponerse puede aumentar los nervios en las tribunas y generar una carga adicional sobre los futbolistas de Gorosito.
Madelón sabe que su equipo también tiene cuestiones por resolver. Unión todavía busca consolidar una identidad después de un mercado de pases que significó prácticamente una refundación del plantel. Las salidas de Mateo Del Blanco, Mauro Pittón y Rafael Profini, tres piezas importantes de la estructura anterior, obligaron a reconstruir buena parte del equipo.
