Existe preocupación institucional en el Club Atlético Unión debido a un atraso de tres meses en los pagos del convenio por el predio «Casa Unión» a la familia Malvicino. Según la información brindada por el periodista Luciano Villarroel en Radio Gol, la familia del histórico expresidente rojiblanco confirmó a sus allegados que la comisión directiva del Tatengue está atrasada en el convenio de pago por el predio «Casa Unión», lo que legalmente los habilita a rescindir el contrato vigente.
Las cifras del conflicto
El acuerdo económico que Unión mantiene con los Malvicino por las tierras contempla un plan de pago en moneda extranjera sumamente estricto:
• El plan original: Se estipuló un cronograma de 13 cuotas de 100.000 dólares cada una.
• El retraso actual: El club adeuda tres meses consecutivos, lo que representa un bache financiero de 300.000 dólares sin cancelar.
• La cláusula de caída: Al acumular este trimestre de morosidad, los propietarios legales están facultados para hacer caer el contrato de manera automática y ejecutar una orden de desalojo sobre el predio deportivo.
Buena predisposición pero profundo malestar
La información recolectada por el cronista detalla que, por el momento, la familia Malvicino no va a avanzar con la vía judicial ni con el desalojo, amparados en su histórico lazo afectivo y su buena predisposición para con la institución de la Avenida. Sin embargo, la paciencia empieza a agotarse y el malestar con la gestión de Luis Spahn es absoluto.
Los motivos del enojo radican en que «durante todo el año corrieron de atrás» con el calendario de pagos y no es la primera ocasión en que se acumulan tres meses de deuda pendientes. Lo que más indigna a los damnificados es el factor comunicativo: nadie de la dirigencia de Unión se comunicó en las últimas semanas para dar una respuesta, pedir disculpas o brindar una explicación formal ante la preocupante falta de pago.
