El comercio minorista de la ciudad de Santa Fe atraviesa un escenario de fuerte retracción. El último informe del Departamento de Investigaciones Económicas y Sociales del Centro Comercial de Santa Fe mostró que casi la mitad de los comercios relevados tuvo una menor facturación nominal en agosto respecto del mismo mes del año pasado.
El relevamiento, correspondiente a agosto de 2026, tomó como referencia una inflación interanual del 33,8%. Al comparar la evolución de la facturación de los comercios con ese índice, apenas el 16,4% logró crecer por encima de la inflación, es decir, mejorar su actividad en términos reales.
En tanto, el 32,8% de los comercios incrementó su facturación, pero por debajo del IPC, por lo que también registró una caída en términos reales. A esto se suma el 45,9% que directamente informó una menor facturación nominal que un año atrás.
Solo el 4,9% declaró niveles de facturación similares. El 78,7% de los comercios relevados no consiguió superar la inflación durante agosto, mientras que menos de dos de cada diez lograron mejorar sus ventas en términos reales.
Entre las explicaciones aportadas por los comerciantes aparece como uno de los principales factores la cautela de los consumidores, que se limitan principalmente a realizar compras consideradas indispensables.
El Día del Niño permitió dinamizar algunos rubros, aunque el movimiento generado por la fecha no alcanzó para compensar el comportamiento general de la actividad en los sectores masivos.
En indumentaria, algunos comercios pudieron movilizar parte de sus stocks mediante descuentos por pago al contado, liquidaciones de fin de temporada y promociones bancarias.
Comparación con julio
La comparación con el mes anterior muestra un escenario dividido. El 46,8% de los comercios aumentó su facturación respecto de julio, mientras que el 43,5% registró una disminución. Otro 9,7% mantuvo niveles similares.
Es decir, aunque casi la mitad de los negocios tuvo una mejora mensual, una proporción prácticamente equivalente experimentó una caída.
El deterioro también aparece cuando los comerciantes evalúan la situación económica de sus propias empresas respecto de un año atrás. El 41% considera que su situación empeoró, mientras que el 45,9% afirma que se mantuvo y apenas el 13,1% señala que mejoró.
Sin embargo, las expectativas hacia adelante son considerablemente más positivas: el 65,6% espera que la situación económica de su empresa mejore durante el próximo año. El 21,3% cree que permanecerá igual y el 13,1% anticipa un escenario peor.
El panorama también se refleja en las expectativas sobre los puestos de trabajo. Casi siete de cada diez comercios, el 68,8%, prevé mantener su plantel de personal durante los próximos seis meses.
No obstante, el 28,1% anticipa una reducción de su personal, mientras que apenas el 3,1% espera incrementarlo.
Más de la mitad ya vende por internet
El informe también relevó la incorporación de canales digitales. El 52,5% de los comercios consultados realiza ventas online además de su tienda física, a través de marketplaces, redes sociales, páginas web o Mercado Libre. El 47,5% todavía no utiliza estos canales.
Otro de los aspectos analizados fue el impacto del alquiler sobre las ventas. Para el 31,8% de los comercios, el alquiler representa entre el 11% y el 20% de sus ventas. En el 27,3% de los casos representa entre el 21% y el 30%, mientras que para el 18,2% supera el 30% de las ventas. Solo el 22,7% de los comercios relevados destina hasta el 10% de sus ventas al pago del alquiler.
