El fútbol argentino vive una jornada de profunda emoción y nostalgia. Se cumple un año de aquel doloroso 8 de octubre de 2025, el día en que Miguel Ángel Russo fallecía a los 69 años, dejando un vacío imposible de llenar en el corazón de los hinchas de nuestro país.
Russo no fue un nombre más en las páginas del deporte nacional; fue una auténtica leyenda. Tanto en su etapa de glorioso futbolista como en su extensa y exitosa trayectoria como entrenador, supo dejar una huella imborrable en cada una de las instituciones que le tocó liderar. Campeón de América, estratega de mil batallas y maestro de planteles, se ganó el respeto unánime de propios y ajenos en un ambiente donde la rivalidad suele nublar la objetividad.
Más allá de los títulos, las tácticas y las vueltas olímpicas, el verdadero legado que dejó «Miguel» fue su calidad humana. Su resiliencia ante las adversidades de la vida y su inconfundible sonrisa, aquella que lo acompañaba al borde del campo de juego en las buenas y en las malas, se transformaron en su marca registrada. A 365 días de su partida, el fútbol argentino lo extraña, pero lo recuerda con la misma alegría y el agradecimiento eterno con el que él siempre vivió el juego.
♾️ A UN AÑO DE UNO DE LOS DÍAS MÁS DOLOROSOS DEL FÚTBOL ARGENTINO: el 8 de octubre de 2025, fallecía Miguel Ángel Russo a sus 69 años. Glorioso futbolista y entrenador que dejó huella en cada club marcada por una sonrisa inconfundible.
#MigueloEterno https://t.co/L7Yh2xHXcj
— SportsCenter (@SC_ESPN) October 8, 2026
