Durante una entrevista televisiva con La Nación+, el presidente Javier Milei realizó un balance de su gestión y respaldó firmemente el programa económico actual. El mandatario descartó que el país atraviese una recesión, asegurando que solo se registra «una desaceleración del ritmo de expansión».
A su vez, rechazó cualquier modificación en su plan, defendió la apertura económica y argumentó que la contracción actual afecta a sectores que antes estaban protegidos y ahora pierden terreno frente a actividades más productivas.
Duras críticas a economistas y a la oposición
El jefe de Estado apuntó contra quienes reclaman una devaluación, en una clara alusión a dichos recientes del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en Nueva York. “Quienes piden un dólar más caro son unos cobardes porque piden tipo de cambio alto y están pidiendo gente más pobre”, sentenció, argumentando que esa medida busca bajar los salarios.
Además, acusó a sus críticos de intentar infundir terror para frenar la actividad económica y tildó a la oposición de ser «gente capaz de destruir todo con tal de volver al poder». Asimismo, cuestionó la «deshonestidad intelectual» de los economistas locales, afirmando que muchos apostaron al fracaso de su gestión.
Empleo, consumo e indicadores sociales
Milei minimizó el último índice de desocupación del 7,9%, señalando que se ubica por debajo del promedio histórico del país. Según sus cifras, bajo su mandato se crearon más de 500.000 puestos de trabajo que, al descontar la reducción del empleo estatal, se traducen en unos 600.000 empleos en el sector privado. Atribuyó el alza de la informalidad a los cambios contractuales iniciados en la pandemia y defendió el valor de los empleos en plataformas digitales.
Respecto al consumo, afirmó que se encuentra en un máximo histórico, explicando que lo que cambió es la modalidad de compra, destacando el auge del comercio electrónico. Por otra parte, reivindicó sus políticas de inflación y seguridad, asegurando: “Somos los que más hicimos por los sectores vulnerables”. El mandatario confió en que el 70% de los argentinos no desea regresar a los modelos de los gobiernos kirchneristas.
Solvencia financiera y elecciones 2027
El Presidente garantizó que el sector público tiene cubiertas sus necesidades de financiamiento hasta finales del próximo año y que la probabilidad de un default durante su mandato es “cero”. Para respaldar esto, detalló una capacidad de intervención financiera de US$ 75.000 millones, compuesta por:
- US$ 20.000 millones comprados desde las elecciones.
- US$ 20.000 millones del swap con Estados Unidos.
- US$ 20.000 millones del swap con China.
- US$ 15.000 millones en una posición de futuros.
Finalmente, el mandatario reconoció la existencia de una dolarización de carteras y que el riesgo país superó nuevamente los 600 puntos, pero vinculó estas tensiones a la incertidumbre política sobre el futuro del país. De cara a las elecciones presidenciales de 2027, definió el escenario como «una oportunidad maravillosa» donde se confrontarán dos modelos económicos, manifestando su total confianza en la continuidad de su programa.
