El amistoso entre Argentina y Burkina Faso estuvo en riesgo por los problemas que atravesó la delegación africana para llegar al país. Ante esta situación, la empresa encargada de organizar el traslado emitió un comunicado en el que explicó lo sucedido y aclaró que tanto la AFA como la Federación de Fútbol de Burkina Faso cumplieron con sus compromisos contractuales.
Según explicó Jairo Pachón, agente FIFA y organizador del encuentro, el inconveniente comenzó el 30 de septiembre, cuando el plantel ya se encontraba en el aeropuerto preparado para embarcar. La compañía operadora detectó una falla técnica en la aeronave y, después de varias horas de espera, confirmó que el avión no podía despegar, por lo que canceló el vuelo y el contrato por motivos de fuerza mayor.

A partir de ese momento comenzó la búsqueda de un nuevo chárter y de los permisos necesarios para trasladar a la delegación hacia Buenos Aires. En medio de las gestiones, algunos futbolistas que formaban parte de la convocatoria original decidieron no viajar debido al desgaste y el cansancio acumulados.
La Federación de Fútbol y el Gobierno de Burkina Faso intentaron convencer a los jugadores de reconsiderar su decisión, pero finalmente se mantuvieron las bajas. Como consecuencia, fueron convocados reemplazantes, que debieron viajar desde Burkina Faso hasta Casablanca para encontrarse con el resto de la delegación y continuar posteriormente rumbo a Argentina.
El comunicado también destacó el papel de la AFA y de las autoridades argentinas, cuya colaboración fue considerada fundamental para resolver los trámites migratorios y los visados de los integrantes de la delegación. De esta manera, pese a todas las dificultades, el amistoso quedó confirmado y Burkina Faso se presentará ante la Selección Argentina en el Monumental.
Así, el seleccionado africano llegará al encuentro después de una complicada serie de imprevistos logísticos, con modificaciones en su delegación y un viaje que terminó extendiéndose mucho más de lo previsto.