Terminó la primera rueda de la Primera Nacional y Colón llega al receso dentro del grupo de equipos que pelean arriba. Aunque, la sensación que dejó es que podría haber terminado en una posición mejor.
El equipo cerró las primeras 18 fechas con 29 puntos, producto de siete victorias, ocho empates y apenas tres derrotas. Números que lo mantienen en carrera. Pero, la derrota con el último de la tabla a esta altura del año volvió a exponer una realidad que viene acompañando al equipo de Medrán desde hace varias fechas: dejó escapar puntos que hoy pesan mucho en la clasificación.
Los resultados del fin de semana terminaron de acomodar la tabla. Ferro le ganó a Morón y lo alcanzó en la punta con 34 puntos, mientras que Madryn también le ganó a Los Andes y quedó a apenas uno solo de Colón. El Sabalero quedó escolta con el Milrayitas, aunque aparece por detrás debido a la diferencia de gol.
Ferro 1 – 0 Morón (Foto: X @FerroOficial)
El balance general no deja de ser positivo si se observa el contexto de inicio de año. Colón armó prácticamente un plantel nuevo, pasó por una profunda reconstrucción y logró conformar una base competitiva que le permitió mantenerse siempre cerca de los primeros puestos.
Los mejores números aparecieron en Santa Fe. De local consiguió 19 de los 27 puntos que disputó, marcó 12 goles y recibió apenas cinco. Afuera le costó mucho más: sumó 10 de 27, convirtió nueve goles y recibió la misma cantidad.
Así quedó la tabla de posiciónes en la parte alta de la Zona B de la Primera Nacional.
Colón fue un equipo generalmente ordenado y competitivo, pero le faltó profundidad en varios partidos. Hubo incorporaciones que no lograron consolidarse, otras que quedaron por debajo de las expectativas y eso terminó reduciendo las variantes disponibles para cambiar el rumbo de algunos encuentros.
También quedaron partidos que dejaron muchas dudas, como las derrotas ante San Telmo y Morón. Pero hubo otros puntos que el equipo dejó escapar y que hoy se extrañan. La derrota en Chaco es uno de los ejemplos más claros. Más allá del contexto, son situaciones que un candidato no puede repetir si pretende pelear hasta las últimas fechas.
Ezequiel Medrán, técnico de Colón.
Por eso el mercado de pases aparece como un momento determinante. La estructura está armada, el equipo demostró que puede competir y los números lo sostienen. Pero para transformarse en un verdadero aspirante al ascenso necesita más peso ofensivo, más alternativas y una mayor capacidad para resolver partidos que muchas veces domina pero no termina de cerrar.
La distancia con la punta sigue siendo corta. Cinco puntos no parecen una diferencia decisiva cuando todavía quedan 18 partidos en juego. Pero la primera mitad del torneo dejó una enseñanza clara: en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, los puntos que se pierden ante rivales inferiores suelen ser los que más se lamentando.







