Las petroleras aplicaron un nuevo ajuste en los surtidores de todo el país, acumulando un incremento del 10% en lo que va de marzo. En la ciudad de Santa Fe, el impacto es inmediato: la nafta súper superó la barrera de los $1.800, mientras que las opciones premium se consolidan por encima de los $2.000, estableciendo un nuevo piso tarifario para la movilidad.
En las estaciones YPF, los valores de referencia se ubicaron en $1.836 para la súper y $1.976 para la Infinia, mientras que el Diesel premium llegó a los $2.123. Por su parte, Shell presenta los precios más altos del mercado local, con la nafta súper a $1.919 y versiones premium que escalan hasta los $2.281 por litro. Puma también actualizó sus pizarras, dejando la súper en $1.846.
Este ajuste responde a la presión del petróleo internacional (cercano a los 100 dólares por barril) y a la inflación local. El efecto es directo: llenar un tanque de 45 litros con nafta súper hoy demanda entre $83.000 y $86.000, un costo que no solo afecta a particulares, sino que suma presión logística a toda la cadena de precios de la economía.






