En un emotivo mano a mano en Infobae junto al expresidente de River Plate, Rodolfo D’Onofrio, el exfutbolista Maxi López abrió su corazón para recordar el momento más difícil de su vida: el fallecimiento de su padre cuando apenas tenía 12 años, y el rol fundamental que tuvo el club «millonario» para contenerlo y evitar que dejara el fútbol.
El exdelantero del Barcelona y Milan, surgido de las divisiones inferiores de River, revivió una de las anécdotas más significativas de su infancia, marcada por la rivalidad futbolística familiar: «Mi viejo era bostero. Yo jugaba en Estrella Maldonado. Me acuerdo cuando le dieron la primera camiseta de River, con el leoncito. No me olvido más de la cara de él cuando agarra la remera y me dice: ‘¿Sos feliz?’. Y yo estaba con una sonrisa de oreja a oreja. Digo: ‘Sí, olvidate. Feliz mal'».
EL DOLOR DE MAXI LÓPEZ
El exfutbolista se quebró al recordar la muerte de su papá y reveló qué le hubiera gustado compartir con él. Una pérdida que lo marcó para siempre. https://t.co/KnVUpxzXBH
— Vía País (@ViaBsAscomar) October 21, 2026
El peor golpe y el «abrazo» de River
La vida del exdelantero cambió drásticamente poco tiempo después. A la temprana edad de 12 años, la pérdida de su padre lo sumergió en una profunda crisis emocional que lo alejó temporalmente de las canchas: «Mi viejo falleció joven. Yo tenía doce años. En ese momento me pegó mal, no quería jugar más al fútbol. A veces faltaba tres o cuatro entrenamientos. Y River me abrazó en ese momento», confesó conmovido.
López destacó no solo el apoyo institucional, sino el enorme gesto solidario de la comunidad que rodeaba al club de Núñez en una época donde los recursos económicos escaseaban en su hogar: «Nosotros llegábamos justos. Cuando pasó lo de mi viejo, los padres de todos los compañeros juntaron un mango porque sabían que estábamos en dificultad».
Un legado familiar que continúa
Para el exjugador, la definición del club va mucho más allá de lo estrictamente deportivo: «River siempre fue familia», sentenció. Ese lazo se mantiene hoy más vivo que nunca, ya que su hijo mayor, Valentino López, actualmente sigue sus pasos en las divisiones formativas de la institución
