El Gobierno Nacional, con Javier Milei a la cabeza, decidió acelerar a fondo en su agenda de reformas. El Poder Ejecutivo enviará hoy formalmente al Congreso el proyecto de ley de reforma electoral, una iniciativa que busca transformar de raíz el sistema de votación y financiamiento en Argentina. El anuncio, que el Presidente ya había anticipado desde sus redes sociales, tiene como eje central la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), bajo el argumento de que la ciudadanía no debe costear las internas de los partidos políticos.
El texto que entrará a las cámaras plantea un fuerte recorte en los gastos de la política. Según los datos que maneja la Casa Rosada, las últimas PASO representaron un costo de 45 mil millones de pesos, una cifra que el oficialismo considera inaceptable en el contexto actual. Además, el proyecto busca terminar con los «sellos de goma», elevando los requisitos de afiliación y de votos mínimos para que los partidos mantengan su personería jurídica y dejen de recibir fondos estatales sin representación real.
Los puntos clave que tenés que saber de la reforma:
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Ficha Limpia: Se buscará prohibir que personas con condenas en segunda instancia por delitos dolosos puedan ser candidatos o funcionarios públicos.
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Financiamiento transparente: Se permitirá que empresas y particulares realicen aportes regulados y trazables para evitar la filtración de dinero del narcotráfico en las campañas.
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Chau espacios gratuitos: Se prevé eliminar el régimen de espacios cedidos en medios de comunicación para propaganda electoral.
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Recorte en el Parlasur: Se dejará de financiar a los legisladores del Mercosur, considerando que el organismo no tiene impacto directo en los problemas de la gente.
Si bien el Gobierno cuenta con el apoyo de sus sectores más cercanos, la eliminación de las PASO genera dudas incluso entre los bloques aliados, que no terminan de ver con buenos ojos cambiar las reglas del juego de cara a las próximas elecciones. Será una negociación voto a voto, donde el oficialismo intentará imponer su premisa de «ajuste a la casta» frente a una oposición que mira con lupa cada coma del proyecto.
