Bajo la dirección del juez Gustavo Urdiales, los Tribunales de Santa Fe son sede de una audiencia clave para determinar el futuro de dos adolescentes de 14 años vinculados al asesinato de Jeremías Monzón. Dado que ambos son legalmente inimputables por su edad, la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia debe presentar un esquema de seguimiento y restricciones que garantice la seguridad pública, tras haber recuperado los menores su libertad ambulatoria.
El abordaje del caso ha escalado a la esfera política, con una intervención conjunta entre el Ministerio de Justicia y Seguridad y la cartera de Igualdad y Desarrollo Humano. El ministro Pablo Cococcioni y la secretaria Daniela León ratificaron que, si bien se actúa bajo la normativa vigente, el gobernador Maximiliano Pullaro insiste en la urgencia de debatir la baja de la edad de imputabilidad para delitos de extrema gravedad, buscando evitar que el vacío legal actual derive en impunidad.
En el plano judicial, el expediente —caratulado como homicidio triplemente calificado— ya cuenta con una menor de 16 años alojada en un instituto y a su madre bajo prisión preventiva como partícipe necesaria. Durante la jornada, se evaluarán más de 15 actas de intervención y entrevistas familiares aportadas por los organismos del Estado, mientras se mantiene un dispositivo de acompañamiento emocional e informativo para la familia de la víctima, quienes también tienen voz en este proceso ante el magistrado.
