En la noche del miércoles 31 de diciembre, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) junto a efectivos de la Agrupación Cuerpos llevó adelante un procedimiento en barrio Scarafia, en el marco de la investigación por el homicidio de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años oriundo de Santo Tomé, emboscado y ejecutado en un predio abandonado de barrio Chalet.
Según información oficial, por orden de los fiscales Francisco Cecchini y Ana Laura Gioria, se realizaron allanamientos en distintos domicilios, principalmente vinculados a adolescentes, con el objetivo de secuestrar dispositivos electrónicos que serían de relevancia para el avance de la causa.
Tres menores identificados y un cuarto implicado prófugo
La Justicia ya tiene identificadas a tres personas directamente vinculadas al homicidio, todas menores de edad.
Se trata de: una joven de 16 años, actualmente detenida bajo una medida similar a la prisión preventiva, quien mantenía una relación sentimental con la víctima; un adolescente de 14 años, señalado como autor material, que por su edad es no punible y quedó bajo la órbita de la Secretaría de la Niñez y un tercer implicado, también menor, ya identificado pero aún no localizado por las autoridades.
A estos se suma al menos otra persona sobre la cual existen fuertes sospechas y que permanece prófuga, según confirmó la querella.
Una investigación avanzada y una persona buscada
El abogado de la familia, Diego Martini, explicó que en los primeros días del año la familia se constituirá formalmente como querellante para acceder al expediente completo.
“Hay una investigación muy sólida. El Ministerio Público de la Acusación viene trabajando con extremo cuidado y responsabilidad”, sostuvo en diálogo con LT10.
Martini confirmó que no se descarta la participación de más personas y que existe al menos un implicado identificado que sigue siendo buscado.
“Entendemos que esa persona va a aparecer. Si alguien tiene información, sería muy útil que la aporte en forma anónima en cualquier dependencia policial o judicial”, expresó.
Menores involucrados y un crimen planificado
Para la querella, el asesinato de Jeremías no fue un hecho espontáneo. “A Jeremías lo emboscaron. El lugar donde aparece el cuerpo demuestra una clara intención de ocultar el hecho. Hubo planificación, aunque torpe, propia de la inexperiencia”, afirmó Martini.
La causa fue calificada como homicidio triplemente agravado: por el concurso de dos o más personas, por alevosía y por engaño, lo que refleja el nivel de violencia ejercido contra la víctima.
La posible existencia de un video del ataque
Uno de los elementos más perturbadores del expediente es la posible existencia de un registro fílmico del momento del crimen.“En apariencia sí existe. La fiscalía ha sido muy cuidadosa en el resguardo de ese material”, señaló el abogado.
Sobre ese punto, fue categórico: “Hasta en eso han sido siniestros. Habrían filmado la muerte de un ser humano, de un conocido, de alguien cercano”. La querella adelantó que solicitará medidas para impedir la difusión del material, y destacó el trato respetuoso que la familia viene recibiendo por parte de los medios y la comunidad.
