Este jueves, en los tribunales de Comodoro Py, se sumó un testimonio clave en la investigación que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Agustín Issin, el piloto de 46 años que facturó el vuelo privado realizado por el funcionario y su familia desde Punta del Este, declaró ante el juez federal Ariel Lijo que el pago del servicio estuvo a cargo de Marcelo Grandio, periodista de la TV Pública y allegado al ministro.
Según consta en el expediente judicial, Issin adquirió el paquete de vuelos el pasado 9 de febrero. El traslado se realizó en un Honda Jet (matrícula LVHWA) contratado a la operadora Alpha Centauri. En el sector aerocomercial, el costo de un viaje de ida y vuelta en esta aeronave de alta gama —con capacidad para cinco pasajeros y dos tripulantes— se estima en unos 10.000 dólares.
La Justicia intenta ahora determinar si el desembolso efectuado por Grandio (quien ya se desvinculó del canal estatal) constituye un delito de dádivas o un intercambio de favores vinculados a su desempeño profesional en la emisora pública.
Estrategia oficial: «Control de daños»
Ante el avance de la causa, el Gobierno ha iniciado una fase de «control de daños» para preservar la figura del jefe de Gabinete. La directiva interna, según fuentes cercanas al oficialismo, es mostrar a un Adorni plenamente enfocado en la gestión y «en funcionamiento», manteniendo reuniones con ministros y referentes de La Libertad Avanza.
Como parte de esta estrategia, el resto del gabinete adoptará un perfil público más bajo en los próximos días, mientras se busca desplazar el eje de la discusión mediática hacia otros temas de agenda para descomprimir la situación del cuestionado funcionario.






