El Congreso, desde las dos cámaras, busca asfixiar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con dos proyectos de resolución para citarlo y avanzar en una moción de censura en su contra por las irregularidades detectadas en sus declaraciones juradas patrimoniales.
En Diputados, la iniciativa que impulsa el bloque peronista y es acompañada por un gran espectro de legisladores solicita que el jefe de Gabinete comparezca ante el Congreso basándose en el artículo 101 de la Constitución nacional.
El presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, sostuvo: “Si cualquiera de las cámaras reúne mayoría absoluta puede avanzar en una interpelación, y la mayoría de las dos cámaras, llegado el caso, aplicarle moción de censura y destituirlo».
Adorni, acorralado
No es sencillo el procedimiento. Martínez cuenta que el oficialismo en Diputados no abre las comisiones, por lo tanto el mecanismo legal es dirigirse al recinto con quórum y pedir una sesión especial para abrir las comisiones, sacar despacho y recién ahí avanzar.
Hay una diversidad de bloques importantes que acompañan. «Presentamos pedido de sesión especial para 23/06 junto a socialismo de Santa Fe, peronismo cordobés, diputados jujeños que responden a su gobernador, monobloques como Marcela Pagano, Coalición Cívica, la izquierda y casi todo Provincias Unidas. Hay un piso alto”.
Entre otros, firmaron de Provincias Unidas Pablo Farías, Esteban Paulón, Pablo Juliano, Mariela Coletta, Jorge Rizzotti, Martín Lousteau, María Inés Zigarán y Carlos Gutiérrez.
Sin embargo, Martínez hace una advertencia: “Pero hay que ver qué pasa con tres espacios políticos, dos de ellos que manifestaron posiciones críticas”. Y agregó: “El PRO sacó un comunicado pero no dijo nada de la sesión, lo mismo para la UCR y bloques provinciales que basculan temas hacia el gobierno y oposición que no han fijado posturas».
Según logró saber La Capital, el PRO no firmó el pedido de sesión, incluida la diputada presidenta de Provincias Unidas, del PRO Santa Fe y ex vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia. Pese a no acompañar aún, Scaglia sostiene que “Adorni debió renunciar hace rato».
El gobernador Maximiliano Pullaro sostuvo en su momento que la situación requiere explicaciones claras, pero no se manifestó públicamente sobre el avance del Congreso sobre el funcionario.
El diputado santafesino del PRO, José Núñez, tampoco firmó, y hasta sostuvo en La Red que no ve posibilidad de moción de censura. “No están los votos. Tiene que dar un paso al costado o que el presidente lo corra”, desinfló.
Lo que sigue
Vale recordar la fallida sesión del 13 de mayo pasado. El PRO, la UCR y el sector más colaboracionista de Provincias Unidas habían decidido no dar quórum para no levantar olas con el gobierno nacional, pero desde entonces el tema siguió escalando.
De hecho, la última explicación en televisión de Adorni fue un paso en falso, uno más. Se le suma la presión interna como por ejemplo de la jefa de senadores del oficialismo, Patricia Bullrich. Martínez dijo no recordar que “un funcionario que haya recurrido a las mentiras para tapar otras mentiras”.
“Estamos ante dos problemas, uno es el propio Adorni por eso queremos activar los mecanismos constitucionales. El segundo es quién va a creer en la figura del jefe de Gabinete, porque es el que firma las decisiones administrativas presupuestarias, el que genera los mecanismos de redistribución de partidas, etc. ¿Cómo hacemos para creer en un jefe de Gabinete como Adorni?»,se preguntó
“Adorni tiene responsabilidad de ejercer la gestión cotidiana pero también política ante el Congreso. No son elementos penales. Pero esos elementos tienen consecuencias políticas porque tiene una pérdida absoluta de confianza: no le cree ni su gabinete ni su bloque oficialista, ni la totalidad del Congreso ni el pueblo. Ante eso hay que activar el artículo 101”.
