El Gobierno abrió una discusión interna sobre la reforma del Código Penal y postergó su envío al Congreso. El eje del debate pasa por definir si avanzar con un paquete acotado de modificaciones o impulsar una reforma más amplia. Un sector, vinculado a Juan Bautista Mahiques y Martín Menem, propone enviar cambios por etapas.
Del otro lado, dirigentes cercanos a Santiago Caputo buscan una iniciativa más integral, que incluya temas como corrupción y lavado de dinero.


La definición se dará en los próximos días. Mientras tanto, el oficialismo mantiene en suspenso el alcance y el momento de envío del proyecto.