Tras la agónica victoria de Argentina, los jugadores ingleses abandonaron el campo de juego completamente conmocionados por los dos golpes del final. En contraste, el plantel albiceleste se trasladó al sector opuesto para festejar junto a sus hinchas. Durante la celebración en Atlanta, Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso exhibieron una bandera con la frase «Las Malvinas son argentinas», reviviendo el histórico reclamo de soberanía por el conflicto bélico de 1982 y demostrando que el contexto histórico estuvo muy presente en el plantel.
LAS MALVINAS SON ARGENTINAS 🇦🇷🩵 pic.twitter.com/04khbHRDal
— TyC Sports (@TyCSports) July 15, 2026
Aunque en la previa se intentó desmarcar el cruce de cualquier tinte político, los propios excombatientes, mediante la Federación de Veteranos de Guerra 2 de Abril, habían pedido no tomar el partido como una «revancha». Su intención era usarlo como un puente de memoria para recordar al mundo la vigencia del reclamo nacional. Con el trapo todavía sobre el césped, la tribuna conectó de inmediato con el sentimiento generalizado y estalló con el clásico cantito: «El domingo, cueste lo que cueste, tenemos que ganar».
Mientras los futbolistas disfrutaban y las familias celebraban en las gradas, el foco comenzó a ponerse en el partido decisivo del fin de semana. Desde su concentración, España seguramente tomó nota de la templanza y el empuje de la Selección de cara a la final. El mensaje quedó flotando en el aire de Atlanta: el vigente campeón del mundo está listo para defender su lugar y los rangos se respetan.
