El presidente Javier Milei volvió al país en la madrugada de este viernes, con la sanción en Diputados de la reforma laboral concretada, y activó un cronograma especial para la última semana de extraordinarias, de cara al 144° ordinario de sesiones del próximo 1 de marzo.
El presidente regresó luego de haber participado en Washington, D.C. de la primera edición del Consejo de Paz impulsado por Donald Trump. Conocido el resultado en el Congreso, lo celebró en X con un mensaje breve en redes con su sello característico: “Histórico. Argentina será grande nuevamente. VLLC”.
Antes de viajar, el presidente ya había tenido reuniones con integrantes de su Gabinete para empezar a delinear los puntos que vendrán después del debate laboral. La idea de fondo es que el discurso destaque las reformas que se encamina a concretar esta semana y deje planteada una hoja de ruta con un nuevo paquete de iniciativas para el período ordinario.
En Casa Rosada son consientes del “momento dulce” que viven en términos políticos, tras avanzar con los principales proyectos previstos para este período y pretenden aprovechar la inercia para empujar más a lo largo del año. En ese sentido se inscribe la convocatoria de mesa política y gabinete ampliado buscando dejar ordenado los objetivos la próxima semana.
Lunes de mesa chica y martes de gabinete ampliado
El lunes a las 14.30, está convocada en la Casa Rosada la reunión de la Mesa Política para afinar la estrategia en el tramo final de la prórroga de sesiones extraordinarias, que se extiende hasta el sábado 28 de febrero.
La convocatoria, de acuerdo a la información distribuida en los despachos, la motoriza el jefe de Gabinete Manuel Adorni, con un objetivo bien terrenal: poner en fila las próximas jugadas, ordenar el poroteo y, sobre todo, bajar una línea de comunicación para evitar “errores” en semanas donde cada palabra se paga.
Se prevé la presencia de la secretaria general de la Presidencia Karina Milei; los ministros Diego Santilli y Luis Caputo; la jefa del bloque oficialista en el Senado Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara baja Martín Menem; el armador nacional Eduardo Lule Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt; y el asesor presidencial Santiago Caputo.
Será, además, el primer encuentro después de la victoria que el oficialismo celebró puertas adentro en la madrugada, con una foto que difundió Menem junto a varios integrantes del dispositivo político y el jefe del bloque libertario en Diputados Gabriel Bornoroni.
Para el martes, la gestión retomará la dinámica de gabinete que había quedado supeditada al desenlace legislativo: habrá reunión ampliada, la primera de 2026, también en la Casa Rosada. No se descarta la asistencia del Presidente para encabezarla, y el temario estará integrado por las claves de cada cartera que el propio Milei revelará en el discurso de apertura de sesiones.
En el oficialismo admiten que el esquema de coordinación viene cambiando. Según describen, en el pasado cada ministerio definía su hoja de ruta y luego comunicaba “automáticamente”; ahora se apunta a centralizar más las tareas políticas, con mayor peso de la coordinación general para decidir cuándo se empujan ciertos hitos de gestión.
Semana final de extraordinarias
El entusiasmo del Gobierno pasa por un objetivo concreto: llegar al 1° de marzo con dos sanciones exhibibles y el resto de los temas bien encaminados. En la agenda parlamentaria, el oficialismo se ilusiona con dejar aprobados antes del final de extraordinarias los dos proyectos principales: la “modernización” laboral y la ley penal juvenil.
En el caso laboral, el texto ya tiene media sanción de ambas cámaras, pero el trámite no está cerrado: en Diputados —con aval del Gobierno— se eliminó el artículo 44, el que reducía hasta la mitad los salarios durante una licencia por enfermedad. Por eso el proyecto debe volver a la cámara de origen, el Senado de la Nación Argentina, donde La Libertad Avanza espera ratificar la nueva redacción.
La hoja de ruta legislativa también incluye una sesión para tratar el nuevo Régimen Penal Juvenil —con baja de la edad de imputabilidad a 14 años— y otros expedientes que aparecen como parte del combo final: la readecuación de la Ley de Glaciares, el acuerdo comercial Mercosur–Unión Europea y, en paralelo, el pliego de Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y la Unión Europea.
En ese tablero, Bullrich anticipó la secuencia que perseguirá el oficialismo. Sesión preparatoria el martes 24 de febrero para resolver autoridades, comisiones y normas de funcionamiento. El jueves 26 se buscaría tratar la baja de imputabilidad y el viernes 27, cumplido el plazo reglamentario para el retorno del texto desde Diputados, sería el turno de la reforma laboral.
Con temas sensibles en danza, el Gobierno busca bajar a funcionarios y legisladores un libreto común. En el propio oficialismo se remarca que el final de extraordinarias será, además, una prueba de “disciplina” comunicacional, para evitar episodios que obliguen a salir a aclarar. En ese plano se mencionó, como antecedente inmediato, la rectificación que debió realizarse sobre el artículo 44 de la reforma laboral.






