En una semana clave para el tratamiento de la problemática de los cuidacoches en la provincia de Santa Fe, la Cámara de Diputados recibirá a la Iglesia Católica en una reunión institucional de impacto político y social.
El plenario de las comisiones de Seguridad Pública, Presupuesto y Hacienda, y de Asuntos Constitucionales recibirá a representantes de la Pastoral Social de los arzobispados de Santa Fe y de Rosario, quienes mantienen una postura crítica frente al proyecto de ley que busca sancionar la actividad.
Cuidacoches y la Iglesia
«No hay que prohibir a los trapitos, sino que se los debe ordenar», declaró públicamente el propio arzobispo rosarino, Eduardo Martin. A ello, se le agregó el vicepresidente de Cáritas Rosario, Fabián Monte: «Prohibirlos es ponerlos bajo la alfombra».
El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado, propone incorporar artículos al Código de Convivencia para aplicar sanciones y hasta la posibilidad de arresto a quienes realicen tareas de cuidacoches sin autorización en aquellas ciudades donde la actividad esté prohibida.
Puntualmente, la propuesta que prohíbe la actividad de los cuidacoches surgió del senador por Rosario, Ciro Seisas, y establece la adhesión de los municipios como paso fundamental para aplicación y plantea tareas comunitarias, penas de arresto y a su vez una alternativa de reinserción laboral de los trapitos.
Si bien la Pastoral Social ha manifestado su preocupación por el impacto de estas medidas en los sectores más vulnerables, el sector evangélico pide la sanción.
Los evangelistas salieron al cruce del Arzobispado de Rosario a la hora de analizar cómo resolver la problemática de los cuidacoches a través de una ley que prohíba la actividad. Así lo expuso el diputado provincial y pastor evangélico Walter Ghione a la hora de proponer una solución tanto a la marginalidad como a las prácticas extorsivas hacia los automovilistas.
«No compartimos la posición de la Iglesia Católica, regular la actividad sería empujar a mucha gente a la marginalidad para sostener una labor indigna, informal y ligada a la extorsión, al control territorial y el consumo problemático. Hay que ayudar a la gente con trabajo digno en vez de romantizar la mendicidad», dijo enfático el legislador oficialista.
Después de finalizar la ronda de consultas con las pastorales y el Foro contra la Impunidad y por la Justicia que será el mismo miércoles, el bloque oficialista de Unidos discutirá los posibles cambios que podrían introducir al texto original del Senado antes de llevar la discusión definitiva al recinto el jueves.
