Javier Milei cerró este martes el encuentro anual de la AmCham con un discurso centrado en el rumbo económico tras conocerse la inflación de marzo, que alcanzó el 3,4%. El Presidente reconoció que el número le «repugna», pero ratificó su hoja de ruta al asegurar que el índice se va a derrumbar una vez superados los efectos estacionales de la educación y el impacto de la guerra.

El mandatario aprovechó el evento para dar un fuerte gesto político al asistir acompañado por Manuel Adorni. En medio de los cuestionamientos judiciales que rodean al Jefe de Gabinete, Milei se mostró junto a él en primera fila y lo respaldó públicamente. Durante su exposición, el Presidente desafió a la oposición al señalar que, pese a los intentos por «romper el equilibrio fiscal», el Gobierno mantiene el superávit y la motosierra no se detiene para seguir bajando el gasto público.
En términos técnicos, Milei explicó que marzo es un mes con alta estacionalidad, pero destacó como una «buena noticia» que la demanda de dinero ha empezado a crecer. Además, prometió que la inflación volverá a valores previos al «ataque de la política» y descartó de plano cualquier posibilidad de emitir para incentivar el consumo. «Esa hipótesis de que para crecer hay que tener inflación me parece inmunda», sentenció ante el auditorio de empresarios.

El abrazo de Milei con Adorni, en la previa a su discurso en AmCham. (Foto: Presidencia)
Para finalizar, el jefe de Estado reafirmó su compromiso con la desregulación de la economía y la apertura comercial, asegurando que no vinieron para eternizarse en el poder sino para transformar el país. «Si seguimos haciendo las cosas bien, las cosas van a empezar a funcionar», concluyó, dejando en claro que no cederá un centímetro en sus valores y que la prioridad absoluta sigue siendo el ordenamiento de los precios relativos.







