La ciudad de Santa Fe amaneció este lunes con condiciones climáticas visiblemente desfavorables y un ambiente marcadamente invernal. Desde las primeras horas del día, un espeso manto de nubes cubrió por completo el cielo santafesino, desencadenando lloviznas persistentes y una humedad elevada que afectaron la visibilidad y el tránsito en la capital provincial. A las 8:00 de la mañana, los registros oficiales marcaron una temperatura de 10.9°C, pero debido a la acción del viento y la humedad, la sensación térmica se ubicó en los 10.5°C, obligando a los ciudadanos a salir de sus hogares debidamente abrigados.
Los factores técnicos detrás del mal tiempo
De acuerdo con el informe especializado del Centro de Informaciones Meteorológicas (CIM) de la FICH-UNL, la atmósfera sobre la región presenta indicadores de inestabilidad. Este fenómeno técnico está directamente relacionado con un proceso meteorológico particular: el ingreso sostenido de una masa de aire frío superficial, la cual se combina y choca con corrientes de aire algo más cálido que fluyen en la altura desde el sector oeste del continente sudamericano. Esta interacción de frentes es la principal responsable de las precipitaciones débiles y de la densa nubosidad que se instaló en la jornada de hoy.
Proyección para lo que resta de la jornada
Para las próximas horas de este lunes, los especialistas anticipan que la temperatura máxima no superará los 14°C, lo que consolida un día con un margen de amplitud térmica extremadamente estrecho. Si bien los modelos climáticos indican que el sistema meteorológico empezará a estabilizarse de forma lenta y gradual con el correr de la tarde, el proceso será muy paulatino. Por lo tanto, el sol se mantendrá oculto y la tendencia generalizada para el resto del día será la continuidad de un ambiente gris, frío y predominantemente nublado, sentando las bases de lo que será una semana templada y sin valores térmicos extremos.







