En Unión se viven horas decisivas. Mientras el plantel continúa con la preparación de cara al compromiso frente a Gimnasia de Mendoza, la dirigencia trabaja intensamente para resolver las inhibiciones que pesan sobre el club y que, por el momento, impiden que los refuerzos puedan ser habilitados.
Los principales frentes de negociación están vinculados a los reclamos presentados por Juventud de Las Piedras y Nacional de Paraguay, correspondientes a las transferencias de Maizon Rodríguez y Fernando Díaz. La intención de los dirigentes rojiblancos es llegar a un acuerdo en las próximas horas para regularizar la situación ante la FIFA y dejar a disposición de Leonardo Madelón a las incorporaciones realizadas en este mercado de pases.
El entrenador espera contar cuanto antes con los nuevos futbolistas para ampliar las variantes del plantel y afrontar con mayores opciones el duelo del próximo fin de semana. La posibilidad de disponer de los refuerzos es una prioridad tanto para el cuerpo técnico como para la dirigencia.
Si bien el mercado de pases transita sus últimos días, en Unión mantienen el optimismo de poder resolver la situación administrativa en el corto plazo. La expectativa es que las gestiones lleguen a buen puerto y que las inhibiciones queden definitivamente levantadas, permitiendo la inscripción y habilitación de los jugadores antes del choque ante Gimnasia de Mendoza.
