El Gobierno dio marcha atrás en los aumentos de combustible y decidió no aplicar en mayo la actualización correspondiente a los impuestos a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC).
Desde la Secretaría de Energía, confirmaron la medida y sostuvieron que "se busca acompañar la desaceleración inflacionaria y la consolidación macroeconómica, priorizando el alivio para los consumidores".
La decisión se tomó en línea con la baja del 4% en el precio de las naftas anunciada por YPF. Se trata de una medida clave con el objetivo de aliviar la presión inflacionaria luego de dos meses consecutivos de aceleración en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec (febrero 2,4% y marzo 3,7%).
La baja de los precios de los combustibles anunciada por YPF se enmarca en los aumentos sostenidos desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023. Desde entonces, se acumulan incrementos que van del 161% al 190%, siendo la nafta súper la que más subió.
Fuente: C5N