Según estimaciones de distintos analistas, la inflación de enero se ubicará entre el 2,4% y el 2,6%. El dato oficial será publicado el próximo martes por el INDEC y se calculará con el actual sistema de medición, luego de que se postergara la implementación del nuevo índice tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del organismo.
Economistas coinciden en que las diferencias entre el índice vigente y el que se había previsto aplicar eran acotadas. De acuerdo a cálculos de la consultora Empiria, la inflación de 2025 fue del 31,5% con la metodología actual, mientras que con el nuevo esquema habría sido del 32,4%.
El cambio metodológico apuntaba a darle mayor peso a los servicios dentro de la canasta del Índice de Precios al Consumidor. De haberse aplicado, los aumentos en tarifas como agua, gas y electricidad habrían tenido un mayor impacto en el resultado final.
De cara a febrero, los analistas advierten por un fuerte incremento en el precio de la carne, estimado entre el 10% y el 15%, además de subas en verduras. Este movimiento podría presionar al alza el índice de inflación de los próximos meses.
En paralelo, continúa el debate por la base estadística que utiliza la Argentina para medir la inflación. El país mantiene la Encuesta de Gastos de los Hogares de 2004/05, una de las más desactualizadas de la región, mientras que otros países utilizan estructuras más recientes. Este desfase vuelve más compleja la comparación del índice local con el de economías vecinas.






