La investigación judicial en torno al trágico fallecimiento de Ernestina Pais sumó un elemento clave. En las últimas horas se dieron a conocer las primeras conclusiones de la autopsia realizada al cuerpo de la periodista y actriz de 54 años, quien perdió la vida el pasado viernes tras ser embestida por una formación del Tren de la Costa en un paso a nivel de Vicente López.
De acuerdo con el informe preliminar que ya fue incorporado al expediente, Pais falleció en el acto debido a lesiones de extrema gravedad, plenamente compatibles con un impacto de alta violencia. El estudio forense constató que la conductora sufrió un severo traumatismo de cráneo, una laceración en el hígado y una contusión en el bazo.
El examen fue llevado a cabo durante la noche del viernes bajo la causa caratulada preventivamente como «averiguación de causales de muerte». Como parte del protocolo judicial, los especialistas extrajeron muestras de ADN, sangre y orina con el fin de realizar los exámenes toxicológicos correspondientes, cuyos resultados definitivos podrían demorar varias semanas. Asimismo, se analizarán tejidos de distintos órganos para completar el peritaje definitivo.
Los detalles del accidente y la dolorosa identificación
El fatal siniestro se produjo aproximadamente a las 19:25 en el cruce de las calles Sáenz Peña y El Cano. Las cámaras de seguridad del lugar registraron el momento en que el Honda City que manejaba la conductora ingresó a las vías en diagonal a pesar de que las barreras se encontraban bajas, siendo impactado de costado por el tren que circulaba con sentido hacia la estación Delta.
Debido a la gravedad del impacto y a que la periodista no portaba su documentación al momento del hecho, el personal policial no pudo identificarla de inmediato en el lugar. Ante la sospecha de que pudiera tratarse de Pais, un grupo de agentes se trasladó hasta su domicilio. Mientras estaban allí, los familiares intentaron llamarla a su teléfono celular; el sonido del dispositivo sonando en el interior del automóvil siniestrado fue lo que terminó por confirmar la triste identidad de la víctima.
