Boca no se guardó nada, con los jugadores que tenía disponibles y en la actitud, y el saldo terminó siendo favorable este viernes, por el Torneo Clausura, donde está segundo en el grupo A. Tras estar en desventaja a los 11 minutos, dio vuelta el partido, derrotó a Talleres por 2-1 en la Bombonera y llegó, al menos transitoriamente, a la cima de la tabla anual, además. Justo tres días después de la derrota allí mismo con Vasco da Gama, al que necesitará ganarle el martes en Río de Janeiro para superar las semifinales de la Copa Sudamericana.
Con goles de Miguel Merentiel y Leonel Flores, el local pudo sobreponerse al golpe que significó el golazo de Matías Galarza que había puesto al frente en el marcador al conjunto cordobés. En su insistencia, Boca pudo haber logrado una ventaja mayor en su mejor momento en el juego, pero también le tocó sufrir las pocas veces que le llegaron, al punto que un tiro en el palo lo salvó de irse abajo en el tanteador al descanso. Pero, en el segundo tiempo, la T se animó poco, con ideas que se diluían cerca del área.
Fue un partido con muchos remates a los arcos, pero bajo nivel de puntería. En ese contexto, celebró por los gritos de sus delanteros y por los regresos de dos jugadores que dejaron atrás lesiones largas: Ayrton Costa y Rodrigo Battaglia. Los dos completaron el encuentro, en una señal de que el DT Rodolfo Arruabarrena puede tenerlos en cuenta para la revancha ante otro Vasco, da Gama.
Con la clasificación casi sellada a los playoffs y en zona de acceso directo a la Copa Libertadores en el cómputo anual, a tres fechas del final de esta etapa del Clausura, el club de la Ribera tiene, no obstante, el partido más trascendental de estos días el martes.
Para llegar a la final de la Sudamericana necesita revertir el 0-1 en la ida en Brasil y, aunque algunos se ilusionen con una recuperación en tiempo récord, porque Leandro Paredes se desgarró la semana anterior, deberá tener mejor juego, más solidez con la pelota y la misma eficacia que esta noche. Si no tiene a sus mejores soldados, deberá apostar a los que sean capaces de reemplazarlos de la manera más productiva. Ante Talleres, al menos, supo que cuenta con más variantes disponibles de las que tenía hace unos días, sin asumir ese riesgo con el capitán.
