Boca Juniors recibió una noticia preocupante de cara a los próximos compromisos: Leandro Paredes sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho y estará varias semanas fuera de las canchas. De esta manera, el mediocampista se perderá la serie de semifinales de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama y apunta a recuperarse para el Superclásico frente a River.
El capitán xeneize había encendido las alarmas durante el empate 2-2 frente a Instituto, cuando ingresó en el segundo tiempo y debió ser reemplazado apenas 16 minutos después por una molestia muscular. Los estudios médicos confirmaron la gravedad de la lesión y obligaron al cuerpo técnico a reorganizar sus planes para una etapa determinante de la temporada.
Paredes, afuera de la serie ante Vasco da Gama
La lesión representa un golpe importante para Boca, que tenía a Paredes como una de las piezas fundamentales de su funcionamiento en el mediocampo. Su capacidad para manejar los tiempos, distribuir la pelota y aportar experiencia resulta clave en partidos de alta exigencia.
Con este diagnóstico, el volante no estará disponible para los cruces ante Vasco da Gama por las semifinales de la Copa Sudamericana. El cuerpo técnico deberá buscar alternativas para cubrir su ausencia en una serie que puede marcar el rumbo del semestre.
El Superclásico, el objetivo de su recuperación
La mirada también estará puesta en el partido frente a River, previsto para el 1 de noviembre. La evolución de Paredes durante las próximas semanas será determinante para establecer si puede llegar en condiciones al encuentro más esperado por los hinchas.
Un desgarro de grado 2 suele requerir varias semanas de recuperación, aunque los plazos dependen de la evolución de cada futbolista. Por eso, en Boca seguirán de cerca su rehabilitación y evitarán apresurar su regreso.
La baja del capitán obliga al equipo a afrontar partidos decisivos sin uno de sus principales referentes. Mientras Boca se prepara para la serie continental, la prioridad será que Paredes pueda recuperarse por completo y volver a la cancha sin riesgos de una recaída.








