River sufre en el inicio del semestre. Luego del golpazo ante Aldosivi en la Copa Argentina, cayó contra Barracas Central como local en el debut en el Torneo Clausura. Y, encima, surgió un inesperado foco de conflicto entre los dirigentes y Eduardo Coudet por el estado del campo de juego.
El césped del Monumental estuvo lejos de su mejor versión para el estreno en el certamen local y los directivos señalan al Chacho como uno de los responsables.
El campo de juego había terminado mal el semestre pasado por los recitales y el entrenador le solicitó al canchero si se podía hacer una especie de resembrado para que esté bien a la vuelta del Mundial 2026.
Sin embargo, tenía desventajas: debían hacer un trabajo específico para que el porcentaje de sintético sea más que el de césped natural y, además, el invierno no es la mejor época para el resembrado. El técnico dio el visto bueno de todas formas.
El trabajo de resembrado se llevó adelante cuando el plantel regresó de Alicante. Más allá de que le advirtieron al entrenador que no era lo ideal, el Chacho insistió y finalmente se concretó. El césped no lució su mejor condición en el debut: se espera que mejore para el encuentro con Rosario Central, por la tercera fecha, el domingo 2 de agosto.
Esta decisión de Coudet juego molestó a la dirigencia y generó otro inesperado cortocircuito interno en River, en medio de la crisis futbolística. El DT había responsabilizado a los directivos por la amplia lista de borrados tras la dolorosa eliminación con Aldosivi y ahora, en el estreno en el Clausura, el campo de juego fue otro inesperado foco de conflicto.







