Mientras Boca se prepara para viajar a Chile y enfrentar a O’Higgins con la intención de meterse en octavos de final de la Copa Sudamericana, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme se debate si jugar el partido del próximo miércoles frente a Estudiantes fuera de la Bombonera debido al mal estado del campo de juego en la ida con el conjunto trasandino.
Si bien aún no se tomó ninguna decisión al respecto, la posibilidad está y el veredicto deberá adoptarse lo antes posible, pues el tiempo corre y la fecha del encuentro está cada vez más cerca. Por ese motivo se espera que, en caso de alejarse de su hogar, la medida sea anunciada en los próximos días.
Es por esto mismo que aún el Xeneize tampoco determinó a dónde podría migrar. La última vez que el cuadro de la Ribera tuvo que mudarse fue en febrero de 2024, cuando enfrentó a Sarmiento en el Nuevo Gasómetro debido a una situación muy similar a la actual.
Aún no hay ninguna opción que pique en punta como principal, aunque claro está, esperan una mejoría en el césped del lado de la banda que colinda con los palcos y bancos de suplentes para poder optar a jugar en el Alberto J. Armando.
Durante el parate mundialista la actividad en Boca no frenó y comenzaron obras de mantenimiento con maquinaria pesada para mejorar el suelo antes de avanzar con la resiembra. El área mencionada recibe menos luz solar y requiere un tratamiento más exigente que se hizo notar en la diferencia de color en comparación al resto de la cancha.
La misma terminó perjudicando el juego y dificultando la conducción y los pases al ras por la gran cantidad de pozos que se levantaron conforme iba avanzando el encuentro.







