Probablemente (o no, es imposible demostrarlo) la derrota de anoche ante Vasco da Gama haya sido decisiva para que en Boca se empiece a especular con un regreso apresurado de Leandro Paredes para la revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana en Brasil. Suena difícil porque el campeón del mundo lleva apenas cinco días de recuperación de su lesión – serán 11 el martes que viene -, pero por las ganas y la personalidad del capitán nadie se anima a descartarlo.
El desgarro grado II en su isquiotibial derecho sufrido el úlitmo viernes en Córdoba, ante Instituto, fue un baldazo de agua fría para el mundo xeneize. Las cuentas eran elocuentes y marcaban que iba a ser imposible contar con su presencia en el Maracaná (por ahora, el estadio designado para el partido), pero todo podría cambiar de acuerdo a lo que pase esta semana.
A priori, el campeón del mundo apuntaba su vuelta al superclásico con River de la fecha 15, el 1° de noviembre en la Bombonera. Para entonces, iba a llevar 22 días de rehabilitación, un plazo lógico para una lesión como la que sufrió. Sin embargo, el escenario actual podría empujarlo a jugar el próximo martes.
Clínicamente, es prácticamente imposible que una ruptura muscular de la dimensión de la que sufrió Paredes pueda cicatrizar en apenas 11 días (la mitad del tiempo estipulado), aún siendo pequeña. Lo que sí podría intentar el capitán de Boca es estar a pesar de la molestia física inevitable que sentirá y exponerse a una lesión mayor. Si en los próximos entrenamientos avanza en su recuperación sin molestias, viajará a Brasil dispuesto a arriesgar. Si juega o no, seguramente se definirá sobre la hora.
Para Boca, la presencia de Paredes es esencial. El ‘5’ es el alma del equipo, en todos los ámbitos posibles, tanto futbolísticos como humanos, y por eso nadie se anima a decir que si pide estar le dirán que no para preservarlo. A esto hay que sumarle que las alternativas en el puesto se redujeron con la lesión de Tomás Belmonte y la poco convincente actuación de WIlliams Alarcón de anoche.
Milton Delgado y Santiago Ascacíbar son números puestos, con Camilo Rey Domenech como opción además del chileno ex-Huracán. La necesidad de dar vuelta el resultado en el Maracaná puede hacer que Arruabarrena apele a un equipo más ofensivo y ponga solo dos mediocampistas centrales, pero incluso así si Paredes se pone a disposición, podría estar de arranque.
