Ángel Correa volvió a México y no dijo una palabra sobre River. Recibido en el aeropuerto por la prensa de Tigres, el delantero eligió el silencio cuando le preguntaron por el interés del Millonario en contratarlo, en un momento que sus dirigentes describen como «decisivo para su futuro». Después del ruido que generó su ausencia en el primer día de pretemporada, Correa se sumó al plantel de Guido Pizarro para realizar los estudios médicos antes de viajar a Estados Unidos con el grupo. Pero la situación de fondo no cambió: el acuerdo de palabra con el Millonario sigue vigente y el único obstáculo es económico.
En Tigres prefieren poner paños fríos sobre lo ocurrido. Desde el club mexicano recuerdan que el año pasado el campeón del mundo también se incorporó tres días más tarde al grupo post vacaciones, y evitan hablar de presiones o conflictos. Sin embargo, el faltazo del jueves hizo ruido puertas adentro y los directivos del club insisten en comunicar públicamente que no recibieron ninguna oferta formal desde Núñez por el jugador.
La realidad que se maneja en privado es otra. En Monterrey ya saben que Correa le dio su palabra a Eduardo Coudet durante las charlas que mantuvo con el entrenador en las vacaciones, y que los números del vínculo con el CARP están cerrados desde hace días. Lo que falta es que La Banda haga el esfuerzo económico que Tigres exige: una cifra cercana a los 15 millones de dólares, muy por encima de lo que el Millonario está dispuesto a desembolsar. La cláusula de rescisión del jugador es de 18 millones de la divista estadounidense, lo que le da al club mexicano margen para negociar desde una posición de fuerza.
En algún momento se había barajado la posibilidad de que Correa viajara directamente desde Madrid, donde pasó sus vacaciones, a Alicante para incorporarse al plantel de River en la pretemporada española. Esa opción ya no está sobre la mesa. El argentino cumplirá con Tigres mientras espera que las negociaciones entre los clubes avancen, sin tensar más la cuerda y evitando un conflicto público que complique su situación. Desde Núñez, mientras tanto, siguen de cerca cada movimiento.







