El lateral izquierdo recordó su paso por la Academia, habló de las dificultades de adaptación al fútbol brasileño y dejó abierta la posibilidad de regresar al fútbol argentino.
Gabriel Rojas podría protagonizar uno de los movimientos del próximo mercado de pases. A apenas seis meses de su salida de Racing para incorporarse a Cruzeiro, el defensor reconoció que no está teniendo la continuidad que esperaba en Brasil y no descartó volver a jugar en Argentina.
En una entrevista con DSports Radio, el futbolista de 29 años expresó su cariño por la institución de Avellaneda y recordó especialmente la etapa que compartió con Gustavo Costas, entrenador con quien alcanzó algunos de los momentos más importantes de su carrera.
«Mi mejor momento fue en Racing y en eso tiene mucho que ver el entrenador. Gustavo Costas es como un papá para mí», manifestó el lateral.
Las dificultades de Rojas en Cruzeiro
El defensor reconoció que todavía atraviesa un proceso de adaptación al fútbol brasileño, especialmente por el idioma y la falta de minutos.
«Arranqué jugando, pero es cierto que me está costando la adaptación y el idioma. No estoy teniendo los minutos que uno desea», explicó.
Además, dejó en claro que su futuro se definirá cuando termine la temporada: en diciembre analizará junto a su entorno y la dirigencia de Cruzeiro cuál será el mejor camino.
¿Puede regresar a Racing?
La declaración que despertó mayor expectativa entre los hinchas académicos estuvo relacionada con un posible regreso al país.
«Me veo volviendo al fútbol argentino, lógicamente que primero tiene que haber un acuerdo con Cruzeiro», reconoció Rojas.
Por el momento, no existen negociaciones confirmadas para concretar su salida. El lateral llegó al conjunto brasileño en junio de 2026 mediante una operación cercana a los seis millones de dólares y tiene contrato vigente hasta diciembre de 2029.
Su regreso a Racing dependerá de las condiciones que pueda establecer Cruzeiro y de las decisiones que se tomen al finalizar el año. Mientras tanto, el defensor dejó abierta una posibilidad que seguramente despertará ilusión en Avellaneda.
